Tú puedes tenerlo todo, quiere decir que todo lo que
tu SERte reclame en los deseos de
tu corazón, en tus sueños, lo puedes lograr. Esto sin embargo, conlleva
discernimiento, es decir, que cuando Tú sabes lo que realmente quieres te darás
cuenta de que mucho de lo que tienes en tu vida lo tendrás que poner a un lado,
quizás por el momento. De hecho, cuando despiertas a los verdaderos valores, te
percatarás de que quieres muchas cosas que son puros caprichos que de Verdad no
te interesan. El deseo viene del AMOR.
Tú puedes lograr tener todo lo que Tú deseas si no
dudas de que es posible tener en tu vida ese Bienestar. Muchas personas
fantasean sobre lo que quieren sin verdaderamente discernir la responsabilidad
que conlleva el Bienestar que quieren materializar. Por ejemplo, el matrimonio.
Si de Verdad Tú deseas una relación pareja que perdure, tienes que saber que
ese Bienestar tiene un precio muy alto. Una relación de verdadero AMOR conlleva
el compromiso de crecer juntos, apoyarse, compartir bienes, sacar tiempo para
diálogos del corazón, aprender a dejar al otro en total libertad y embarcarse
en un proceso de automejoramiento para convertirte en la persona de altura que
requiere un matrimonio que perdure.
Otro ejemplo, los hijos. Muchas personas quieren
tener hijos sin ponderar la gran responsabilidad que conlleva ser padre o
madre. Esta paternidad responsable es una empresa de dedicación a una crianza
adecuada por los menos de 18 años. Quien quiere tener hijos debe primero
convertirse en un modelo de AMOR, honestidad, productividad y prosperidad para
esos seres que quieren traer al mundo.
El día tiene 24 horas. Tener todo lo que Tú deseas
requiere que planifiques tu vida estableciendo prioridades para lograr tus
metas.
Ejercicio: En el día de hoy examina cuidadosamente
tu Vida y te percatarás cuánto hay en ella que ni te da satisfacción ni te
enriquece. Quédate únicamente con aquello que te hace sentir feliz.