Semilla de
Prosperidad #1 2008
El Fin del Mundo
Hace
algunos días me encontraba en La Plaza de Armas en el Viejo San Juan,
disfrutando de una sabrosa barquilla de yogurt de vainilla, cuando se me acerca
una persona y me dice: “Doña, el mundo se va a acabar”. Mi respuesta fue
espontánea alegre, natural: “Tienes razón, y bien pronto”.
Quiero
dedicar esta columna a aquellos que están asustados por todas las falsas
noticias sobre el fin del mundo, que están pululando en nuestra isla y en el
planeta. Estamos en el momento de El Gran Despertar y el mundo como lo
conocemos se está acabando, pero es el mundo que hemos malparido los humanos al
no reconocer que Somos esencialmente SERES espirituales divinos radiantes de
Luz, perfectos amorosos, poderosos y sabios viviendo una experiencia
física. Que el AMOR nos dió Vida
para siempre. Que Somos Genios
Creativos que hemos nacido para crear
un Mundo nuevo, seguro, feliz y próspero.
Estamos
viviendo el fin del mundo, el fin del Apocalipsis. Amado lector, lo peor ya pasó. El 55% del movimiento
del AMOR en nosotros ya está hecho. De ahora en adelante
todo el proceso será más fácil, el salto cuántico ya está bien avanzado…
Estamos en los albores de un Nuevo Mundo que nos toca construir a cada uno de
nosotros, arreglando nuestras vidas y construyendo para nosotros y nuestros
seres amados el Cielo en la Tierra. El mundo del AMOR es eterno como la Vida
misma y está por construirse. Su base, sus cimientos son el AMOR, la PAZ, la
DICHA y un profundo sentimiento de ABUNDANCIA, de que todo lo tenemos porque
somos los ricos Hijos de un Rico Universo.
No
escuches mensajes que te produzcan miedo. Todo mensaje que viene del AMOR te
producirá un profundo sentimiento de PAZ. Y Alegría. El AMOR no sabe de desastres ni de nada negativo, sólo nos trae mensajes de PAZ, Alegría
y de gran Prosperidad. Estamos en el umbral de una nueva Vida, ya estamos
viviendo el Gran Despertar del AMOR verdadero, el reconocimiento de nuestra
naturaleza Esencial amorosa, poderosa y sabia en nosotros y en cada uno de nuestros hermanos sin
excepción. Cuando cada uno de nosotros sea capaz de mirar a todos y cada uno de
sus hermanos y decirles “Yo miro con ojos de AMOR, al SER radiante de Luz que
hay en ti”, entonces y sólo entonces se establecerá el Cielo en la Tierra y se
erradicará para siempre la pobreza espiritual y material del mundo. Esto parece
una utopía, pero son las Promesas
del AMOR y son las únicas que son reales y tienen Vida para siempre.
Ha
llegado la hora de despertar al AMOR y de que reconozcas que Eres un SER
espiritual eternamente feliz.
Eternamente saludable.
Eternamente joven y eternamente rico. Celebremos juntos esta gran Verdad. Gracias. Gracias.
Gracias.